Mario Rubio el mexicano que expulsó a Maradona en el mundial de España82

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Por: Gerardo Díaz

Tras el triunfo en casa en 1978, la meta de la selección de fútbol de #Argentina era lograr el bicampeonato en el mundial de #España para callar a todos sus detractores.

Las condiciones eran muy buenas para conseguirlo: su director técnico César Luis Menotti mantenía un talentoso bloque reforzado por un novato que había decidido no “quemar” cuatro años atrás: Diego Armando Maradona.

Con apenas 21 años, Diego ya era una importante figura del fútbol argentino, pero ¿estaba listo para el mayor torneo del mundo? Durante la primera fase, contra Bélgica, Hungría y El Salvador, tuvo sus claros-curos.

Luego, los italianos lo regresaron a su realidad como novato. De manera brutal, el defensa Claudio Gentile se encargó de anularlo con un marcaje durísimo que resultó en 18 faltas en su contra, más las que no se marcaron. Argentina perdió 2 a 1, por lo que para avanzar, necesitaría derrotar a Brasil en el siguiente encuentro.

Para dirigir dicho partido, #FIFA optó por un experimentado árbitro de 46 años: Mario Lamberto Rubio Vázquez, teniente coronel del ejército mexicano, quien había iniciado su aventura futbolera relativamente maduro, pues debutó a los 31 años como silbante. Su excelente condición física lo mantuvo en una constante línea arbitral que lo llevó a portar el gafete internacional.

En la justa mundialista, Mario Rubio apareció como juez central en el encuentro en el que Polonia derrotó a #Perú con un marcador 5 a 1.

Sin duda, el partido entre #Brasil y Argentina tendría más desgaste y representaría un problema por la cantidad de estrellas en la cancha.

Sería necesario mantener ecuánimes a los jugadores sin importar el marcador o la situación.

En efecto, el partido fue extenuante. Argentina comenzó inquietante con un cabezazo en el área que, para fortuna de Brasil, fue directo al portero. Los amazónicos de a poco controlaron la cancha y desarrollaron jugadas más completas. Luego, los goles comenzaron a caer.

En el minuto 29 del segundo tiempo, el 3 a 0 a favor de Brasil fue lapidante.

Aun así, en cada balón dividido, la canarinha y la albiceleste dejaban la pierna de más, y pasó lo que tenía que pasar.

Hubo una falta brasileña, bien marcada por el juez, pero en la prolongación innecesaria de la jugada, Maradona con la pierna en alto impactó en el estómago de João Batista. Tarjeta roja directa para el joven fenómeno que, sin objeción alguna, abandonó el campo, mientras los hinchas argentinos supieron que, para ellos, el torneo había llegado a su fin.

Fue una lección aprendida. El encuentro fue tan bien jugado por Brasil que nadie objetó al árbitro.

No obstante, Menotti tuvo razón: el Diego de 21 años tampoco estaba listo, aunque ya era tiempo de «quemarlo» para que experimentara un torneo complejo como profesional.

Cuatro años después brilló en México.

Entendió cómo tratar con las defensas despiadados y árbitros vacilantes; cuándo correr como bestia; cuándo dejarse tocar por un defensa mal ubicado, y cuándo desaparecer las manos.

En aquella oportunidad, el arbitraje impecable del Coronel Mario Rubio, hizo que todo el estadio por primera vez en una justa mundialista, aplaudiera de pie, la actuación del juez central; una historia que hoy recordamos en #QBONoticias

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